SEMANA CUARTA TO MIÉRCOLES

Leer este evangelio toca una herida mía con el pueblo de mis padres. Es un pueblo pequeño de unos 1500 habitantes. Mi estilo de predicación para los que me conocen es sencillo y directo. Procuro no utilizar términos teológicos que no se entienden, me empeño mucho en que se entienda lo que quiero trasmitir. Pues hay un grupo de feligreses que cuando predico allí se ponen incómodos porque dicen que los trato como si fueran ignorantes. Me paro a pensar un poco y me doy cuenta de que lo que les incomoda no es la sencillez sino el estilo directo. Nos incomoda que se nos predique como lo hace el Papa sobre nuestra propia vida removiendo nuestras entrañas, haciendo tambalear las seguridades y componendas sobre las que vivimos la vida cristiana. No es una predicación doctrinal ni moralista. Es una predicación espiritual que enuncia preguntas fundamentales. A mí me escuece pero me ayuda, por eso la empleo yo también aunque a veces no sea profeta en mi tierra. Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.

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