SEMANA TERCERA TO MARTES

(Hoy sí tocan estas lecturas que la semana pasada anduve despistado)

En la Carta a los Hebreos se pone mucho énfasis en afirmar que Jesús era como nosotros, un ser humano con todo lo que conlleva, que tenía un cuerpo. Cuando se escribió muchos cristianos se habían contaminado con el gnosticismo. Una corriente de pensamiento que negaba el valor de lo material, de lo físico. Jesús tenía un cuerpo y lo ofreció en la cruz como sacrificio. En el Evangelio Jesús habla de su nueva familia. San Pablo nos dice que los discípulos formamos el cuerpo de Cristo. Ese cuerpo reúne a todos los que cumplen la voluntad de Dios. La docilidad a la voluntad de Jesús nos salva y la docilidad de cada uno a esa voluntad nos hace familia suya, parte de su cuerpo. ¿Es mi corazón dócil? ¿Es mi cuerpo ofrenda agradable a Dios? Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.

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