SEMANA TERCERA ADVIENTO CICLO C DOMINGO

Pero ¿qué le ha pasado a Juan Bautista? Si la semana pasada lo escuchamos presentar a Jesús como el que bautiza con Espíritu Santo y fuego ¿Cómo es que ahora manda a preguntarle si es el que tenía que venir? Parece que Juan se siente decepcionado por Jesús, o por lo menos lo que le llega a la cárcel de lo que hace. Se ve que le han calentado la cabeza y le están contando muchos cuentos. Tenía puesta muchas ilusiones en Él y ahora está desilusionado. Jesús no le contesta con argumentos sino con la realidad, lo que está sucediendo. “id decidle lo que estáis viendo y oyendo”. Y lo que está sucediendo es lo que anunció el profeta Isaías. Claro que es el que tenía que venir, el esperado. Si bien Jesús no colmará los deseos y expectativas de todos, muchos, hasta sus discípulos, sobre todo Judas, se sintieron decepcionados.

A nivel personal este domingo de la Alegría la Palabra nos invita a tener paciencia, paciencia con nosotros y con los demás. Lo contrario de la paciencia es la queja. Cuando no esperamos de los demás nos quejamos de sus defectos, los comentamos con los demás: “este no tiene arreglo” y hasta se lo decimos: “nunca conseguirás nada, eres un desastre”. ¿Nos damos cuenta del daño que hacemos cuando actuamos sin paciencia? ¿Cuántas veces no hacemos más que proyectar sobre los demás nuestras propias heridas? Sembramos desesperanza en vez de decir “sed fuertes no temáis”. El profeta no se queja, infunde esperanza, sabe sacar lo mejor del pueblo y sobre todo de los débiles. Es lo que Dios hace con cada uno de nosotros.

A nivel comunitario pedimos al Señor que nos contagie del sueño del gran profeta que nos ha enviado que no es otro que el Papa Francisco.  Como buen profeta tiene una visión: “Sueño con una opción misionera capaz de transformarlo todo, para que las costumbres, los estilos, los horarios, el lenguaje y toda estructura eclesial se convierta en un cauce adecuado para la evangelización del mundo actual más que para la autopreservación”. El Papa Francisco pacientemente conduce a la Iglesia a la conversión pastoral que tanto necesitamos. Algunos como Juan no comparten su visión pero él lo tiene claro, sabe a dónde quiere Dios conducir a su pueblo. Pedimos por él y damos gracias por lo que estamos viendo y oyendo. Feliz domingo y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.

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