SEMANA TRIGÉSIMA TO MARTES

La esposa de Jesucristo es la Iglesia. Él dejó a su padre para unirse a ella y ser una sola carne. Es su cuerpo, por ella se entregó a la cruz, él le da calor y alimento. Esta esposa al principio era un grano de mostaza pequeño e insignificante. Ha ido creciendo aunque a veces ese crecimiento no sea palpable porque los cristianos son como la levadura en la masa. Pero siempre crece. El dinamismo propio de la Iglesia es crecer. La Nueva Evangelización es una voz que nos pone en guardia frente a movimientos de repliegue a los cuarteles para conservar lo que nos queda. Como dice el Papa, así actuamos como generales derrotados. La Esposa de Jesucristo es siempre joven, se renueva sin cesar. ¿Qué signos de crecimiento veo yo a mi alrededor? Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.

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