SEMANA DÉCIMOS SEGUNDA TO VIERNES

Me pregunto esta mañana: ¿de qué necesito que Jesús me limpie? La lepra es una infección en la piel y se vivía con mucho estigma y aislamiento social. La piel es el borde de nuestro cuerpo. Dice mucho de nuestraS relaciones, de nuestra capacidad de afecto. Llevamos un tiempo sin tocarnos prácticamente. El amor se expresa con los gestos, se experimenta con el tacto. Cuando una persona ha sido tocada malamente, por poca ternura, por un abuso o la violencia, difícilmente se deja tocar después. Yo no me siento así ,pero si que se me ha pegado el polvo del aislamiento y el ir a mi bola. Quiero que Jesús sane mi piel y me devuelva la capacidad de recibir afecto de un bebé que disfruta con la caricias de su madre. La ternura de Dios que regala Jesús es la mejor crema para esta regeneración capilar. Aprovéchala. Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.