SEMANA DECIMO SEGUNDA TO LUNES

Solo podemos tener cierta objetividad desde la propia vulnerabilidad. Cuando nos mostramos, y por lo tanto nos reconocemos débiles y heridos es cuando podemos captar en toda su profundidad las versad de los demás. Si no lo hacemos así estaremos constantemente proyectando en los demás nuestras frustraciones y enfados con nosotros mismos. Así hizo Jesús, Él es el juez crucificado, desde la cruz ha podido captar en toda su dimensión al ser humano y por eso es el único que puede juzgar. Ayer veía una foto de un tatuaje impresionante que decía esto “solo Dios podrá juzgarme”. Rezamos hoy por los que han sido víctimas de nuestras proyecciones. Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.