SEMANA TERCERA TO LUNES

Dice San Pablo que Dios nos ha dado un espíritu de energía, amor y buen juicio. Ese es el espíritu que actuaba en Jesús. El Espíritu Santo, no el espíritu del mal, que es un espíritu cobarde y mentiroso. Un sencillo discernimiento para saber si algo es fruto del buen o mal espíritu es si está en la verdad o en la mentira. Los que se han propuesto acabar con Jesús, ante los hechos, que no podían negar, mienten y lo acusan de estar poseído. Es el culmen de la dureza de corazón . Estos días de misión estamos conociendo a personas así, completamente cerradas a Dios. Han hachado siete cerrojos a la puerta de su corazón. Y Dios no puede hacer nada, no puede entrar. Es duro. Reavivemos el don de ser discípulos misioneros y sigamos con este Espíritu de energía. Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.