SEMANA TERCERA TO CICLO CO DOMINGO

En el Evangelio de esta semana leemos el principio del de Lucas. Cuanta porqué se ha decidido a escribir y cómo lo ha hecho. Es la preocupación por la segunda generación de cristianos por conservar el testimonio de los que vivieron con Jesús. Después investigar compuso un relato para que comprendamos el fundamento de las enseñanzas recibidas. En la Primera lectura vemos la lectura solemne de la Ley después de la reconstrucción del Templo. Los judíos también se decidieron a poner por escrito sus tradiciones cuando sufrieron el destierro. Al volver de Babilonia y reconstruir la ciudad se dieron cuenta de que no bastaba tener murallas fuertes. La vida de Jerusalén podía ser el de una ciudad sin ley, el de una ciudad sin alma. Necesitaban la Palabra de Dios para tener esa vida especial.  El sacerdote Esdrás leyó la Ley del Señor y ellos escuchaban emocionados.

Jesús está en Jerusalén. Vuelve a casa al comienzo de su misión. En la sinagoga lee un pasaje de Isaías y hace una relectura de él. Jesús no sólo deja sin terminar el párrafo omitiendo  al final “el año de la venganza del Señor”, sino que hace una brevísima homilía y explica que en él se cumple eso que acaban de escuchar. Que Él es ese ungido por el Espíritu Santo (lo vimos hace dos semanas en su bautismo) que es el enviado a consolar y sanar.  La Palabra de Dios debe ser leída muchas veces, leída y releída para encontrar su sentido, su interpretación, para descubrir en ella la vida, lo que Dios a cada uno de nosotros quiere comunicar. En el cuerpo de Cristo que formamos todos no todos los miembros han desarrollado todas sus capacidades. Leer es una capacidad que en estos tiempos todo el mundo desarrolla. Hace decenios no era así y había analfabetos que no sabían leer.

Hay muchas casas de nuestro Barrio donde no se escucha la Palabra de Dios. No han desarrollado esa capacidad. Son hogares sin Ley, como un cuerpo sin alma. Por eso estamos haciendo Misión porque donde no se escucha la Palabra de Dios no hay Vida. Lo hemos cantado en el Salmo. La Palabra de Dios es un tesoro escondido para muchos que nosotros hemos encontrado. En nuestra parroquia hay mas de 40 personas que disfrutan leyendo juntos el Evangelio. Muchos se alimentan a diario con la Palabra que les da vida. Tratamos de prender esto en cada casa a la que visitamos.  Y vamos a esta misión como Jesús. Podemos aplicarnos las palabras de Isaías a cada uno de nosotros. Su Espíritu nos ha ungido y nos ha enviado. Feliz domingo y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.