SAN JUAN EVANGELISTA

Ayer celebrábamos al Primer mártir. Celebrábamos que dar la vida por Jesús es el ideal de la fe porque nadie tiene mayor amor que el que da la vida por los amigos. Hoy contemplamos el ideal de la virginidad. Tan antinatural parece no defenderse de los agresores y perdonarlos como no entregarse a la pulsión sexual que tan potente es para salvaguardar la vida. La nueva creación que inaugura la Encarnación del Verbo lleva a la humanidad al estadio más sublime de su desarrollo, a su plenitud. Los hijos De Dios no somos seres humanos sin pasiones, sino libres de las pasiones para poder entregarnos a la mayor pasión: la del Reino De Dios. ¿Qué pasión puedes hoy con libertad entregar por el Reino? Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.