SEMANA PRIMERA ADVIENTO CICLO C DOMINGO

Vamos a seguir la dinámica que Fano, este genial dibujante, ha propuesto y esta semana el mensajero de Dios, el angelito lleva en sus manos un móvil con la alarma encendida. La cosa va de móviles y por eso vamos a tenerlo a mano. Precisamente en mi Parroquia este fin de semana hemos comenzado la Eucaristía haciendo sonar la alarma de los móviles. La alarma con la que nos despertamos. El Evangelio de hoy es apocalíptico, tiene ese lenguaje simbólico que habla de los signos de lo que está por venir. Para los cristianos lo que está por venir es la segunda venida de Jesús, lo que llamamos la Parusía. Y ante esa venida no vivimos ni preocupados ni despreocupados, sino ocupados.

Dice el Señor que tengamos cuidado con que se nos emboten los corazones. Es lo que veíamos estas semanas con los cinco sentidos. Cuando vivimos muy volcados en las sensaciones, atiborrados de ellas, el sentido espiritual y profundo se atasca, se embota y no percibimos la realidad de Dios. Es como cuando nos dormimos en el cine, o en un viaje o en una homilía, nos perdemos algo, y a veces algo muy importante. Si andamos muy ocupados en la fiesta y las inquietudes de la vida el corazón embotado no ama. No sé si habéis visto el video promocional de navidad de Ikea. Es muy bueno. Es tiempo de despertar al amor. De retomar relaciones, de dar calidad a las que tenemos.

Y como estamos ya en estado de MISIÓN podemos hacer una lectura misionera. Podemos pensar que Dios está muerto en el corazón de mucha gente y que no merece la pena salir a llamar a sus puertas. ESO ES MENTIRA. Dios no muere nunca en el corazón de nadie. Dios sólo está dormido. Cada persona tiene en su interior un deseo de Dios que no puede extinguir. Siempre hay un ascua entre las cenizas. Dios quiere que esa ascua arda pero no lo puede hacer sin nosotros. Si nosotros no llamamos a sus puertas, si no tocamos la tecla en el corazón de esas personas que están en standby ¿quién lo va a hacer? Este Adviento nos despierta para la Misión. Feliz domingo y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.