SEMANA TRIGÉSIMO CUARTA TO JUEVES

Me acabo de acordar de eso que de vez en cuando dice el Papá de no tener cara de funeral. Nosotros tenemos cara de boda, no vamos por la vida con cara de derrota sino de victoria, los que escuchaban el Apocalipsis al final del sigo primero no tenían cara de corderos degollados sino de corderos retozones. Para nosotros la caída de Jerusalén o de Babilonia no son causa de tristeza o angustia porque formamos parte del grupo de invitados a las bodas del Cordero. Cuando otros caigan nosotros nos levantaremos y en pie esperaremos a nuestro Salvador. Empezamos así el día con cara de boda y corazón de fiesta. Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.