SEMANA TRIGÉSIMO PRIMERA TO MARTES

Ayer precisamente predicaba en un funeral con mucho ahínco sobre esto de que tenemos un plato en la mesa de la Eucaristía y que a veces ponemos excusas y no vamos.  También ponemos excusas para no tener un encuentro con Jesús en la oración diariamente. La excusa más común es la del tiempo. Que no tenemos tiempo. Si pensamos bien lo que decimos lo que pasa es que no administramos bien el tiempo. Jesús, que pasó siendo uno de tantos, vivió en el tiempo y tuvo que administrarlo. Y estableció sus prioridades, y en su vida no faltaba el tiempo dedicado a la oración con su Padre. Analicemos hoy las excusas que tienen que ver con el tiempo y tomemos decisiones que nos ayuden a responder a la invitación.Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.