SEMANA VIGÉSIMO CUARTA TO JUEVES

Cuando alguien se acerca al confesionario y te dice que no tiene pecados yo con sorna le respondo: “que suerte, porque yo si tengo”. Y estas palabras mías encierran mucha ironía porque el que no reconoce sus pecados no es una persona con suerte sino un “des-graciado”. El que no reconoce su pecado está lejos de darse cuenta de lo amado que es de Dios. Su relación con Jesús puede que sea algo muy formal, como la de este Fariseo. Jesús es alguien importante con el que viene bien tener relación, pero no tratará a Jesús como a su salvador. No podrá decir como San Pablo: “por la gracia de Dios soy lo que soy”.  Acércate a Jesús hoy y demuéstrale tu mucho amor por ser muy perdonado.  Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.