SEMANA DUODÉCIMA TO LUNES

Estas palabras de Jesús encierran una gran sabiduría. Siglos después la psicología describirá este proceso como la proyección. Lo que hay en nosotros que no nos gusta, que nos molesta, es precisamente lo que censuramos más en los demás. O también a veces lo contrario de lo que somos, lo que no nos permitimos ser. Yo por ejemplo, descubrí que no soportaba que los demás se saltasen las colas, porque mi “niño bueno” no me permitía saltármelas. En el fondo no me gustaba ser tan niño bueno y no soportaba que otros fueran más libres que yo. Nuestras quejas y nuestras fijaciones nos hablan mucho de lo que somos y de lo que realmente pensamos de nosotros. Como todo, hasta esos momentos de juicio se convierten la final en una oportunidad para crecer. Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.