SEMANA TERCERA PASCUA LUNES

La gente trata de controlar a Jesús. Me recuerda esto a cuando a mi también tratan de controlarme: “el cura está aquí porque mira su coche está aparcado en la plaza”, y yo me he ido a otro lado en bicicleta. Tratan de colocar a Jesús dentro de sus coordenadas espacio temporales, pero Jesús no se deja atrapar. Él intenta hacerles pasar de un círculo de necesidades primarias a otro de necesidades trascendentes. Ellos necesitan mucho más que comer hasta hartarse el confiar en Él. Necesitan descubrir la necesidad que tienen de Él en persona. Y de tener una relación verdaderamente interpersonal donde no pretendan amarrarlo con sus miedos y expectativas. Cada persona es un misterio por descubrir y Jesús lo es más aún. No nos cansamos de busca su rostro, de déjanos sorprender por Él. Lo buscamos como los niños que se admiran. Trabajemos hoy en lo que Dios quiere. Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.