SEMANA SEGUNDA CUARESMA MARTES

No somos maestros de nada ni de nadie. Tenemos un único maestro en el amor. Ninguno de nosotros puede lanzar la piedra de una vida intachable contra nadie. Ninguno de nosotros vivimos la coherencia de nuestro Maestro. Ninguno de nosotros enderezamos al pobre como Él. Ninguno podemos blanquear nuestros pecados. Todos estamos siempre aprendiendo a obrar bien. Que hermosa esta Cuaresma gris y lluviosa para ayudarnos a entrar en nosotros mismos y hacer desierto. A ponernos ante el espejo de nuestra verdad y dar un vuelco de timón a nuestra vida y volver al único Padre de todos. Feliz día y bendiciones. Para ver las lecturas pincha aquí.